El tiempo es inevitablemente egoísta con nuestros anhelos, y curioso con nuestros desvelos.
Es simplemente que a ratos duermes y luego al despertar entiendes que las cosas cambiaron rápido, muy rápido, demasiado rápido...
Diseñado por:
Compartidísimo
Con imágenes de: Scrappingmar©
0 comentarios:
Publicar un comentario