
Por fin las ventanas se cubrían de gotas, y las imágenes se contornean a su forma con la delicada lluvia. Decidió caminar por el parque forestal, un lugar que simplemente le encantaba.
Tenía tantos recuerdos ahí, distintas situaciones: tardes familiares, encuentros de amigos, y por supuesto de una historia del pasado importante. Pero solo percibía cuando llegó el olor a tierra húmeda, sin mirar a la gente que caminaba apurada como los animales en busca de refugio. Ella en cambio, se abstraía de la ciudad por un momento y como una antigua película todo pasaba lento y en silencio, la única diferencia de las escenas antiguas era que ella al observar conservaba el color de lo que veía y no eran en sepia, es más ella se extasiaba de los tonos verdes del pasto, café de las hojas que jugaban con el viento, el negro de los faroles y todas las luces que podía ver a las 7 de la tarde en una ciudad como Santiago.
Todo le resultaba por decir algo así como “familiar” y le daban seguridad. Seguridad que ella buscaba en cualquier lugar, en algún objeto o en donde pudiera hallarlo.
Pero lo que si sabía de ante mano, que no era viable buscar la seguridad en la gente, porque según sus palabras: “una de las grandes debilidades de las personas, es que la inseguridad ajena era transmisible, pero no así su seguridad”.
Añoraba tiempos pasados que pudiesen dar respuestas, imaginaba sentada una banca a la altura de Miraflores sobre que esperaba de su futuro, y de repente miró a su lado una pequeña niña con un abrigo rojo que jugaba con las hojas y tierra mojada, cerró los ojos y los abrió rápidamente la imagen que ahora veía eran solo personas caminando rápidamente, pero no solo se quedó con la imagen anterior, de la gente, sino que absorbió de ella el ímpetu que cada persona tenía de llegar a su destino.
Nunca pensó que en menos de 5 segundos podría ver que de su esencia con un pequeño abrigo rojo, y solo de entender bien una imagen, podría reencontrar lo que hace bastante tiempo había perdido. Siguió caminando pero no buscaba nada, solo caminaba a su destino…

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